Competencias Gerenciales · Clase 8 · Tarea individual

Una negociación tuya

En Nexo Sur negociaste por una empresa que no existe. Esta tarea es para que prepares una negociación que sí existe: una que tenés pendiente en tu trabajo, en tu casa o en la facultad.

Lo básico

Qué entregás: una hoja de preparación, de una página, sobre una negociación real tuya.
Cuándo: hasta el domingo 18 a las 23:59, en el campus.
Quién: cada uno, solo. No depende del Desafío 4 ni de tu equipo.
Cuánto cuenta: cuenta para tu participación, porque todo lo que hacés en la cursada suma. Y es una de tus evidencias para el portfolio de noviembre.
Tiempo: unos 45 minutos. Hacé los pasos en orden.

Por qué esta tarea

En la clase del 5 viste lo que pasa cuando dos partes negocian sin prepararse. Cada una pelea por lo que pide, nadie cuenta lo que sabe, y termina decidiendo alguien de afuera: en Nexo Sur, Tomás. Eso no es un problema de empresas. Pasa cuando le querés pedir algo a tu jefe, cuando hay que repartir las tareas de la casa o cuando un grupo de la facultad no se pone de acuerdo sobre quién hace qué.

La diferencia entre una negociación que sale bien y una que sale mal casi nunca está en lo que pasa en la mesa: está en lo que cada uno pensó antes de sentarse. Esta tarea es esa preparación, hecha sobre algo que te importa de verdad.

Paso 1 · Leé las cinco ideas

Para qué: cada punto de tu hoja, en el paso 3, aplica una de ellas a tu caso, y te dice cuál.

Son lo que íbamos a ver en clase después de escribir el acuerdo. Explican la diferencia entre lo que alguien pide y para qué lo pide, qué es la MAAN y cómo se encuentra, y cómo se buscan opciones que les sirvan a los dos. Leelas antes de seguir, en unos 8 minutos: Cinco ideas para negociar.

Qué anotás: nada todavía. Con las ideas leídas, pasá al paso 2.

Paso 2 · Elegí tu negociación

Para qué: todo lo que viene depende de esta elección. Si elegís algo que te importa, la hoja te va a servir para algo real; si elegís cualquier cosa, vas a llenar casilleros.

Pensá en algo que tengas que negociar en las próximas semanas, o algo que venís postergando porque no sabés cómo plantearlo. Tiene que cumplir tres condiciones:

  1. Que sea real. Algo que te esté pasando, no un ejemplo inventado.
  2. Que sea con una persona concreta. Tu jefa, tu compañero de grupo, tu hermano, quien sea. No vale negociar con «la facultad» ni con «la empresa»: siempre hay alguien que decide.
  3. Que te importe cómo sale. No hace falta que sea algo grave. Hace falta que sea verdadero.

Algunos ejemplos, para destrabar: salir antes un día de la semana para cursar; repartir el trabajo en un grupo de la facultad donde siempre hacen lo mismo los mismos; las tareas de la casa con la gente con la que vivís; una fecha de entrega que no llegás a cumplir; el precio de un trabajo que hacés por tu cuenta; los horarios del auto o de la casa con tu familia.

Si la negociación que se te ocurre ya pasó y salió mal, también sirve: preparala para la próxima vez que se dé.

Esto lo leo solo yo, y la devolución te llega por el campus. Podés cambiar los nombres de las personas. Elegí algo que te importe y que estés dispuesto a contarme: no hace falta exponer nada que prefieras guardar.
La trampa de este paso: elegir algo inventado o que no te importa, porque es más fácil de escribir. La hoja va a quedar prolija y no te va a servir para nada. El que pierde no soy yo: sos vos, el día que tengas que sentarte a negociar de verdad.

Qué anotás: nada todavía. Con la negociación elegida, pasá al paso 3.

Paso 3 · Prepará tu negociación en una hoja

Para qué: para llegar a esa conversación sabiendo qué necesitás de verdad, qué puede necesitar el otro, qué hacés si no hay acuerdo y qué le podés ofrecer. Es la preparación que en Nexo Sur nadie hizo.

Son siete puntos, en este orden. En cada uno vas a ver cómo lo resolvió Sofi, que trabaja en un local de ropa y necesita salir más temprano los viernes para cursar. El ejemplo no es para copiar, porque tu caso es otro: es para que veas cuánto detalle se espera.

1 · La situación, en tres líneas

Con quién vas a negociar, sobre qué, y por qué tiene que ser ahora.

Sofi: Trabajo en una casa de ropa de lunes a viernes, de 10 a 19. Este cuatrimestre curso los viernes a las 18. Tengo que hablar con Marta, la encargada, antes de fin de mes, porque si falto a tres clases pierdo la materia.

2 · Qué vas a pedir, y para qué lo necesitás de verdad

Idea 1 · posición e interés

Lo que vas a pedir es tu posición. Para qué lo necesitás es tu interés. Escribí los dos, por separado.

Sofi: Voy a pedir salir a las 17 los viernes. Lo que necesito de verdad es no perder la materia: si hubiera otra forma de llegar a cursar, también me serviría.

3 · Qué creés que necesita la otra persona, y dos preguntas para averiguarlo

Idea 1 · posición e interés

No sabés lo que necesita el otro: lo suponés. Escribí lo que suponés y dos preguntas que le vas a hacer para confirmarlo o descubrir que estabas equivocado.

Sofi: Creo que Marta necesita que el local no quede corto de gente a la tarde, que es cuando más se vende. Le voy a preguntar: «¿Qué horario te cuesta más cubrir?» y «¿Qué pasa cuando un viernes falta alguien?».

4 · Tu MAAN, la del otro, y tu límite

Idea 2 · la mejor alternativa a un acuerdo

Qué hacés si no se ponen de acuerdo, con lo que te cuesta de verdad. Qué hace el otro si no se ponen de acuerdo. Y tu límite: lo que no vas a aceptar, porque es peor que tu MAAN.

Sofi: Si no hay acuerdo, tengo dos salidas y las dos son malas: dejar la materia para el año que viene, o buscar otro trabajo, que me puede llevar meses. Mi MAAN es buscar otro trabajo. La de Marta es conseguir a alguien nuevo para los viernes a la tarde y enseñarle el trabajo, y eso le lleva semanas. Como a las dos nos va mal sin acuerdo, hay lugar para encontrar uno. Mi límite: no acepto perder la materia.

5 · Dos opciones que a uno le cuesten poco y al otro le sirvan mucho

Idea 3 · agrandar la torta

Antes de pelear por lo que pedís, buscá dos cosas que puedas ofrecer, o pedir, que hagan que a los dos les convenga más.

Sofi: Entrar a las 9 los viernes, en vez de a las 10: a mí me cuesta poco y a Marta le cubre la apertura. Cubrir un sábado por mes, de 14 a 18, que es el turno que nadie quiere: a ella le sirve mucho.

6 · Un criterio que los dos puedan aceptar

Idea 4 · una regla, en vez de quién manda

Una regla que cualquiera pueda comprobar, para que la discusión no termine en «lo decido yo porque soy la jefa» o «lo hago porque me corresponde».

Sofi: Que mis horas del mes sigan siendo las mismas que ahora. Cada viernes trabajo dos horas menos a la tarde. Una la recupero entrando a las 9; la otra queda pendiente, y en el mes son cuatro, que devuelvo con el sábado de 14 a 18. Marta lo puede comprobar en la planilla de horarios.

7 · Qué diría el acuerdo, y qué pasa si alguno no lo cumple

Idea 5 · el acuerdo como diseño

Escribí el acuerdo al que te gustaría llegar, en dos o tres líneas, y qué pasa si alguna de las dos partes no lo cumple.

Sofi: Los viernes entro a las 9 y salgo a las 17, y cubro un sábado por mes de 14 a 18. Si un viernes Marta necesita que me quede, me avisa el lunes anterior y ese día falto a clase. Si yo no puedo cubrir el sábado, recupero esas cuatro horas en la misma semana.

Qué entregás: los siete puntos, numerados, con tu caso. Es una hoja de preparación: alcanzan dos a cinco líneas por punto.

Qué entregás

Copiá este formato y completalo con tu negociación.

UNA NEGOCIACIÓN MÍA — [tu nombre]

1 · La situación: …
2 · Qué voy a pedir, y para qué lo necesito: …
3 · Qué creo que necesita la otra persona: …
    Las dos preguntas que le voy a hacer: …
4 · Mi MAAN: …  · La MAAN del otro: …  · Mi límite: …
5 · Dos opciones para los dos: …
6 · El criterio que voy a proponer: …
7 · El acuerdo al que quiero llegar, y qué pasa si no se cumple: …

Guardá esta hoja. En noviembre, para el portfolio, vas a contar cómo salió la negociación de verdad: qué funcionó de lo que preparaste y qué no.

Cómo se mira

No se mira si la negociación «sale bien», ni qué tema elegiste. Se mira que la hoja muestre cinco cosas:

Si faltaste a la clase

La podés hacer igual, y vale lo mismo: no depende de lo que pasó en la clase. Todo lo que necesitás está en esta página y en la de las cinco ideas.

Sobre la IA

Podés usarla para ordenar tus ideas, pero la negociación es tuya. Si la hoja la escribe la IA, va a quedar prolija, y el día que te sientes a negociar no vas a tener nada preparado. Si la usás para algo, contá para qué, qué te dio y qué cambiaste.